Una historia china sobre la fe inquebrantable y el poder del legado
El viejo necio que movió las montañas es una antigua fábula china que nos llega a través del Liezi, un texto taoísta del siglo IV a.C. atribuido al filósofo Lie Yukou. La historia, de tono sencillo pero de gran profundidad simbólica, narra cómo un anciano decide mover dos enormes montañas que bloquean el camino hacia su casa, armado solo con su determinación y la ayuda de sus hijos.
¿Cómo puede un hombre viejo, con herramientas simples, mover una montaña?, se cuestionan los vecinos del anciano, pero él hace caso omiso a las burlas de los incrédulos confiando en que cuando muera, sus hijos y nietos continuarán su labor
«Algún día, las montañas desaparecerán.»
Esta fábula es una metáfora poderosa sobre la persistencia, la fe en las futuras generacionesy el valor de los pequeños esfuerzos acumulados. El “viejo necio” en realidad es sabio: comprende que los grandes cambios no ocurren de inmediato, sino a través de la constancia y la visión a largo plazo.
¿Por qué leer esta fábula hoy?
Porque vivimos en una sociedad que exige resultados rápidos y esta historia nos recuerda que lo importante toma tiempo, que los sueños grandes pueden pasar de generación en generación, y que cualquier ser humano puede conseguir un buen propósito si insiste lo suficiente.
Puedes leer con tus niños El viejo necio que movió las montañas cuando:
Dicen “no puedo” antes de intentarlo.
Se frustran con lo que parece muy difícil.
Necesitan entender que no están solos en sus esfuerzos, que los mayores caminan con ellos.
También es una historia para hablar sobre el poder del legadoy sobre cómo lo que hacemos hoy puede construir caminos que otros recorrerán mañana.
¿Te interesa la historia? En la Biblioteca Secreta encontrarás una versión para imprimir, con actividades especiales para disfrutar con tus hijos. ¡Es gratuita para suscriptoras!
Si estás deseando mostrar a tus hijos el valor de los lazos familiares, por qué es importante ser valiente y el poder que tiene la palabra, tienes que leerles, sí o sí, el cuento Los siete Cuervos.
Esta historia popular fue recopilada, como tantas otras, por los Hermanos Grimm y aborda temas como el amor familiar, la perseverancia y el coraje.
El relato trata sobre una niña que emprende un viaje para salvar a sus siete hermanos transformados en cuervos por una maldición. Durante el trayecto la heroína se enfrenta a diversos obstáculos que ponen a prueba su determinación.
Este cuento, aunque menos conocido que otros relatos de los Grimm, destaca por la fortaleza emocional de su protagonista. A diferencia de muchas historias de princesas, aquí se resalta la iniciativa y el valor femenino, a través de una chica que no espera ser rescatada, sino que actúa con firmeza por amor a sus hermanos.
El poder de la palabra también se manifiesta en Los siete cuervos, recordándonos la influencia que tiene sobre nuestros hijos, la forma en que les hablamos.
La narrativa está envuelta en un ambiente misterioso, con elementos clásicos de la tradición oral: animales encantados, objetos mágicos y hechizos.
Es un relato ideal para trasmitir a los niños y las niñas el valor del coraje y los lazos familiares. Los siete cuervos nos recuerda el poder del amor como fuerza transformadora.
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¿Alguna vez te has preguntado por qué a tus hijos le brillan los ojos cuando les narras cuentos infantiles? o ¿por qué recuerdas con tanta nostalgia un relato que leíste de niña?
La ciencia y la experiencia de lectores apasionados nos revelan por qué amamos los relatos.
Así que si eres de esas madres o abuelas que siempre encuentran ocasión para leer a sus pequeños, en este artículo encontrarás más motivos para seguir haciéndolo.
El cerebro se enciende con las historias
Significan mucho más que un entretenimiento. Cuando leemos o escuchamos un relato el cerebro reacciona como si estuviéramos viviendo la experiencia, porque no puede distinguir si lo que sentimos es producto de una fantasía o de la realidad. Si un personaje llora o corre, se encienden zonas en el cerebro relacionadas con dichas vivencias.
La psiquiatra y escritora Mariam Rojas Estapé explica que «cuando leemos nos sumergimos en las historias de los personajes fomentando una mayor empatía hacia las personas que nos rodean».
La atención y la memoria también se desarrollan cuando exponemos a nuestros hijos a la lectura de cuentos infantiles.
Esto explica por qué los niños que leen habitualmente son capaces de memorizar textos extensos.
Oxitocina: la hormona que nos conecta
Cuando una historia nos conmueve, liberamos oxitocina, la misma hormona que se activa cuando cantamos o abrazamos a nuestros hijos.
Las historias nos ayudan a entender el mundo y a nosotros mismos
La frustración, el miedo, o conceptos como el bien y el mal, son difíciles de entender para un niño. A veces, hasta nosotros los adultos nos vemos en aprietos para explicar cómo nos sentimos y determinadas situaciones. Pero quizás te ha ocurrido que al leer una historia a tu hijo te ha sorprendido con un: «eso me pasó a mí, o, ahora entiendo«.
Ese es el poder de los buenos relatos: nos ayudan a descifrar nuestro universo interior y a comprender el mundo.
Un estudio realizado en la universidad de Emory, Estados Unidos encontró que cuando leemos una historia u otro género literario nuestro cerebro genera un aumento de la conectividad en áreas asociadas a la comprensión.
Una historia puede marcar una vida
Fue un relato de un alpinista famoso lo que inspiró al alpinista y ambientalista Ken Noguchi a escalar las Siete Cumbres, montaña más alta de cada continente, convirtiéndose(en ese momento), en la persona más joven en realizar dicha hazaña.
Y también la novelista Isabel Ayende ha confesado que su «aventura en la escritura» se la debe a las historias que escribió Gabriel García Márquez.
Una buena historia tiene el poder suficiente para inspirarnos y hacer florecer lo mejor de nosotros mismos.
Ahora ya lo sabes: cuando narras un cuento infantil a tu hijo antes de dormir, le muestras una poderosísima herramienta que no solo entretiene, también lo ayuda a tener relaciones más sanas, a comprender el mundo y a descubrir sus potencialidades.
Cuéntame en los comentarios: ¿Qué historia marcó tu infancia y cuál les cuentas a tus hijos hoy?
Ser una madre o padre lector, permitir que tus hijos escojan los libros y establecer un horario para leer, son algunas de las acciones probadas para fortalecer el hábito de la lectura
«Mi niño está atrasado en la lectura». «A mi hija no le gusta leer y tiene mala ortografía». «No consigo que mi hijo lea.»
¿Te identificas con alguna de estas preocupaciones?
Si es así, toma un momento para leer las ideas que puse en práctica para fomentar el hábito de la lectura en mis niños, rutina que mejoró drásticamente su desempeño en la actividad y lo más importante: los convirtió en lectores apasionados.
1. Conviértete en una madre o padre lector
En cuanto a la lectura, predicar con el ejemplo, también aplica.Los niños aprenden por imitación, así que el primer paso podrías darlo tú.
Comienza a leer lo que te guste, un género que realmente disfrutes. No importa si es una reportaje o una novela policiaca.
Tu hijo debe percibir la lectura como un placer, porque exigirle que lea, es el camino más corto para que termine odiando los libros. Y no es lo que queremos, ¿verdad?
2. Elige un lugar acogedor
Puede ser la habitación de tus hijos, el salón o la terraza, lo importante es seleccionar un sitio cómodo, iluminado y con poco ruido.
Permite que tus niños te ayuden a escoger y decorar el sitio. Verás cómo se motivan
3. Escoge un horario para la lectura.
Leer siempre a la misma hora es una de las acciones que más fortalece el hábito de la lectura. Los niños comienzan a asumir ese momento como una actividad que forma parte de su día a día, y lo esperarán con ansias.
Algunos padres prefieren leer con sus hijos antes de dormir porque han comprobado que los niños están más relajados y siguen con facilidad el hilo de la narración.
Pero no creo que exista «el mejor momento para leer», lo que sí considero importante es que observes en qué horario tu niña o niño se muestra más sereno. Así garantizarás que se concentre y disfrute la experiencia.
4. Continúa leyendo con tus hijos
Dejar de leer con los niños cuando ya saben hacerlo por sí mismos, es uno de los errores que debilita el hábito de la lectura.
Si bien es inteligente fomentar la independencia en la lectura, continuar leyéndoles, es la mejor manera de conseguirlo, aunque te parezca contradictorio.
La razón radica en que cuando le narramos los cuentos que tanto le gustan, inventando voces para los personajes o deteniéndonos a explicar algo que no entendieron, el niño disfruta de nuestra atención y afecto, relacionando la lectura con momentos gratificantes.
Por eso cada día leerán más, incluso de manera independiente.
5. Permite que tu niño escoja el libro
En la lectura, como en otras actividades, cada persona tiene su gusto, y los niños no son la excepción. Así que permite a tu niño escoger qué leer, aunque su elección no coincida con tus preferencias.
Ofrecerles la oportunidad de seleccionar sus libros no solo propiciará que disfrute, también los ayudará a definir sus gustos personales desde temprana edad.
En este sentido, te recomiendo que le permitas escoger entre títulos adecuados para su edad, así te asegurarás de que pueda comprenderlo.
6. Definan reglas para leer cuentos infantiles en familia
Siempre habrá cuentos que tus niños prefieran y otros que tú deseas leer, por eso es una buena idea definir algunas reglas para seleccionar las historias de acuerdo a las preferencias de cada cual.
Una regla podría ser alternar la lectura entre un cuento que prefieras y otro que sea del gusto del niño. De esta manera lograrás que tus pequeños conozcan aquellos relatos que sabes enriquecedores y también permitirás que disfruten de sus propios gustos.
7. Ayuda a tu niño a comprender el libro infantil
Aunque te asegures de comprar libros adecuados para la edad de tus hijos, ten presente que siempre habrá palabras e ideas que los motivarán a hacer preguntas.
Ayúdalo a entender el mensaje y permite que observe las imágenes, son de gran ayuda para entender el texto.
Al culminar la lectura, puedes motivarlos a dibujar sobre el relato, así comprobarás cuánto entendieron sobre la historia.
8. Conoce cómo debería leer tu niño de acuerdo a su edad(pero ten presente que no todos aprenden al mismo ritmo)
A veces exigimos un nivel de lectura en nuestros hijos que le resulta difícil conseguir por su edad. Lo aconsejable es que te informes sobre el tema para evitar frustraciones innecesarias.
Es también importante evitar las comparaciones con otros niños porque no todos desarrollan las habilidades lectoras al mismo tiempo.
Por eso tu paciencia y constancia serán ingredientes fundamentales para hacer de tu niño un lector apasionado y competente.
Paciencia y constancia también serán necesarias para poner en práctica las ideas que aquí te he presentado, y que te animo a compartir con todo aquel que como tú, reconozca la importancia de fomentar el hábito de la lectura desde la infancia.
La empatía, el pensamiento crítico y la comprensión lectora son algunos de los beneficios que cosechan los niños que leen mucho
«Lee y tendrás buena ortografía » era el consejo que más reiteraba mi maestra de primer grado. Ella sabía, como todos los profesores, que leer regularmente es la manera más sencilla de absorber las reglas gramaticales y ortográficas: el dolor de cabeza de muchos niños.
Pero creo que mi maestra estaba lejos de imaginar que la lectura frecuente y bien digerida tiene más beneficios que la evidente mejora del lenguaje escrito y la adquisición de conocimientos.
La ciencia demuestra hoy que hasta la empatía y el pensamiento crítico -que tanto anhelamos desarrollar en nuestros niños- son otros de los beneficios de la lectura.
Así que, si aún no te has comprometido a fortalecer el hábito de la lectura en tus niños, o ni siquiera lo has considerado, aquí te muestro 6 razones para motivarte.
1. Leer fomenta la teoría de la mente
Según los especialistas la «teoría de la mente» es la capacidad que tenemos todos los seres humanos de atribuir estados mentales, como creencias, pensamientos, deseos y emociones, a otras personas y a uno mismo.
Somos capaces de deducir algunos pensamientos sin que ni siquiera la otra persona abra la boca.
Seguramente lo has experimentado
Cuando expones a tu niño o niña a la lectura, contribuyes a disparar su «teoría de la mente», habilidad esencial para que aprenda a reconocer, con facilidad, las emociones de quienes lo rodean y a prever su comportamiento.
Por eso a los niños que desarrollan dicha capacidad les resulta más fácil ser empáticos, y en consecuencia, relacionarse de manera saludable.
2. Leer potencia la comunicación y la comprensión auditiva
Si eres de las madres o padres que motivan a sus hijos a leer regularmente, habrás comprobado con qué facilidad aumenta su vocabulario y son capaces de expresar sus ideas.
Los libros permiten a los niños conocer palabras que normalmente no se utilizan en la vida cotidiana y contribuyen, también, a organizar sus pensamientos para expresarlos de manera comprensible.
Además, cuando creas el hábito de la lectura en tus hijos, contribuyes al desarrollo de su comprensión auditiva, capacidad que les permite retener información y seguir instrucciones con facilidad. Algo que los beneficiará en el ámbito escolar y la vida cotidiana.
3. La lectura estimula el desarrollo cognitivo
La imaginación es una de las habilidades cognitivas que desarrollan los niños lectores. Gracias al universo de personajes e historias fascinantes narradas en los cuentos infantiles los chicos potencian la creatividad, tan necesaria para resolver los desafíos de la vida.
Otro motor de la imaginación son los conflictos que se exponen en las historias para niños, pues los animan a pensar en las posibles soluciones.
Es esa misma creatividad la que también los impulsa a expresarse a través de la pintura, el teatro o la música, y a generar ideas originales.
4.. Leer desarrolla la comprensión lectora y el pensamiento crítico
Cuando hablamos de comprensión lectora es muy habitual que pensemos en el ámbito escolar, pero esta habilidad es imprescindible en la vida cotidiana.
Para poder interpretar correctamente un contrato de trabajo, de alquiler o un documento para realizar un determinado trámite, necesitamos, sí o sí, de nuestra comprensión lectora.
Creo que entiendes perfectamente por qué es necesario desarrollar esta habilidad desde la infancia, y que la mejor manera de lograrlo es creando el hábito de la lectura.
Cuando los niños/as leen aprenden palabras nuevas y sienten curiosidad por su significado, también se exponen a temas complejos que los motivan a hacer preguntas para poder comprenderlos.
Y si este proceso deviene habitual, comprobarás que cada vez resulta más fácil para ellos asimilar ideas nuevas y complejas.
5. Leer estrecha el vínculo con tus hijos
Ya sabes lo que dicen: «la mejor manera de mostrarle amor a tu hijo, es dedicándoles tu tiempo».
Así que no menosprecies el valor de leer un cuento a tus hijos, incluso, cuando ya saben hacerlo por sí mismos. Es una oportunidad para pasar ese tiempo que tanto nos reclaman, involucrándonos completamente en esta actividad tan placentera.
Cuando leas con tus niños, aprovecha para trasmitirle esos valores que no toman en cuenta cuando les «echas una charla». Comprobarás que los van asimilando de forma natural.
6. Los libros fomentan la independencia en los niños y son una alternativa a las adictivas pantallas.
Cuando los chicos adquieren el hábito de la lectura es inevitable que descubran temas que les interesan y se motiven a investigar por sí mismos. Su curiosidad parece insaciable.
Es por eso que los niños lectores se entretienen solos. Saben, de primera mano, que el libro es un compañero fiel, una fuente de entretenimiento inagotable y una alternativa a las adictivas pantallas.
Confío en que estas razones te motiven a crear el hábito de la lectura en tus niños. Claro que en este artículo no abarco todas los beneficios de la lectura, pero sí algunos bastante inspiradores.
Sé que debes conocer otros. Te leo en los comentarios.